|
| :: Surrealismo
y Buñuel :: |
| ::
Filmografía de Buñuel :: |
En palabras de Buñuel:
"escribimos el guión (Dalí y Él) en menos
de una semana, siguiendo una regla muy simple: no aceptar idea ni
imagen que pudiera dar lugar a una explicación racional,
psicológica o cultural” |
Biografía de Luis Buñuel.
Luis Buñuel Portolés nació
en Calanda (pueblo de Aragón), sus padres fueron
Leonardo Buñuel González y María Portolés
Cerezuela y él fue primogénito de siete hermanos.
Su infancia transcurre en Zaragoza. Es expulsado de los
jesuitas y se matricula en el Instituto de Zaragoza. En 1917, marcha a
Madrid para estudiar la carrera de ingeniero agrónomo, pero no
logra entrar en la Facultad. En 1920 se matricula en los cursos del entomólogo
Dr. Bolivar, para hacerlo después en la Facultad de Filosofía
y Letras donde se licencia en 1924. Lo más decisivo de esta época
es su estancia en la Residencia de Estudiantes, donde establece amistad
con Federico García Lorca, Pepín Bello, Salvador Dalí,
José María Hinojosa. Allí conoce las tendencias más
importante del arte y pensamiento de aquel tiempo.
 |
Posteriormente marcha a Paris, donde en mayo de 1926
pone en escena El Retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla. Se matricula
en la Academia de Cine de Jean Epstein, estudiando interpretación,
pero sus primeros trabajos son como ayudante de dirección -en Mauorat
(1926) de Jean Epstein; en La Sirène des Tropiques (1926) de Henri
Etièvant y Mario Napals, y en La Chute de la Maison Usher (1927),
de Jean Epstein.
De 1928 data su primer proyecto cinematográfico
personal, El Mundo por Diez Céntimos (guión de Ramón
Gómez de la Serna). En el mismo año, Buñuel se adhiere
al grupo surrealista de París, atraído por su intransigencia
moral y artística y por su nueva política social, con las
que se siente plenamente identificado. Él aporta al grupo la cinematografía,
decidiendo llevar la estética del surrealismo
a la pantalla: Un chien andalou (Un perro andaluz, 1928) es, efectivamente,
la primera película surrealista. La realizó en colaboración
con Salvador Dali, y el film obtuvo un inesperado éxito de público,
suscitando infinidad de comentarios y no pocas imitaciones. La imagen
de una afilada hoja de navaja barbera cercenando el ojo de una mujer se
convertirá en inequívoco marbete de la iconografía
buñuelesca . como decía Buñuel, "era provocar
en el espectador reacciones instintivas de repulsión y atracción.
Nada en la película simboliza ninguna cosa". Un Perro Andaluz,
es una sucesión de imágenes sin un significado real, objetivo,
sino emocional y subjetivo. Dos años después, en 1930, y
con la participación meramente nominal de Dali, realiza L´Âge
d´Or (La Edad de Oro) cuyo estreno provoca un gran escándalo.
Los surrealistas lanzan un manifiesto en su defensa, mientras que la extrema
derecha le ataca desde las páginas de Action Française,
y sus acólitos casi destruyen la sala de exhibición. Las
proyecciones siguen, sin embargo, hasta que las prohíbe el jefe
de Policía de París.
En el mismo año de 1930 marcha a Hollywood
contratado por la Metro Goldwyn Mayer como "observador". Conoce
a Einsenstein y a Charles Chaplin. Rescinde prematuramente su contrato
y vuelve a Francia, regresando a España con ocasión de la
proclamación de la Republica, para volver de nuevo a París.
En 1932 se separa del grupo surrealista y trabaja para la Paramount, en
la adaptación de películas al español. Luego, en
Madrid, sería supervisor de doblaje de la Warner Bross.
En 1932 realiza su tercera película, Tierra sin pan (Las Hurdes),
sobre dicha comarca española. La película fue prohibida
por el gobierno de la República. A petición de Ricardo Urgoiti,
se hace cargo de la producción de la Filmófono, y es el
productor ejecutivo de Don Quintin el amargao (1935) de Luis Marquina,
de La Hija de Juan Simón (1935) de José Luis Saenz de Heredia,
de ¿Quién me quiere a mí? (1936), también
de Saenz de Heredia, y de ¡Centinela alerta! (1936) de Jean Grémillon.
En 1936 estalla la guerra civil y Luis Buñuel, movilizado, sigue
trabajando en el cine, reuniendo y conservando material documental. Enviado
a París, donde era embajador de la República Luis Araquistain,
supervisa el montaje y escribe con Pierre Unik el comentario de España
leal en armas, de J.P. Le Chanois.
|
"El artista describe
las relaciones sociales auténticas con el objeto de destruir
las ideas convencionales de esas relaciones, poner en crisis el
optimismo del mundo burgués y obligar al público a
dudar de la inalterabilidad del orden establecido".
"Buñuel
citando a Engels"
"Soy ateo gracias a Dios"
|
En 1938 vuelve a Hollywood, pero al suspenderse el proyecto
de dos películas prorepublicanas sobre la guerra civil que debía
supervisar, se encuentra sin trabajo. Iris Barry le llama al Museo de
Arte Moderno de Nueva York, donde desarrolla una intensa labor, la única
muestra de la cual el realizador español ha querido reconocer como
obra personal es Triumph of Will (1939), montaje alternado de las peliculas
El triunfo de la Voluntad (1938) de Leni Riefenstal, exaltación
del nazismo, y de Bautismo de fuego (1939) de Hans Bertram, sobre la invasión
de Polonia. En 1942 se ve obligado a dimitir de su puesto, al hacerse
público a través de un libro de Salvador Dali que Buñuel
era el autor de L´Âge d´Or.
Posteriormente hace documentales para el Ejército norteamericano
y doblajes en Hollywood para la Warner Bross durante los años 1944-46,
mientras proyecta, sin llegar a realizar, diversas películas: The
Sewers of Los Angeles, en colaboración con Man Ray, Ilegible, Hijo
de Flauta, en colaboración con Juan Larrea, y una versión
fílmica de La Casa de Bernalda Alba, de Federico García
Lorca.
En 1946 marcha a México, donde
rueda Gran Casino (Tampico), producida por Oscar Dancigers. Buñuel
adquiere la nacionalidad mejicana, y se instala en méxico con su
esposa, Jeanne Rucar, y sus dos hijos, Juan Luis y Rafael. Los comienzos
de la "época mejicana" de Luis Buñuel no son brillantes,
aunque una serie de trabajos, cuya dignidad moral reivindicaría
siempre el realizador, le permiten afrontar el porvenir tras los últimos
años, angustiosos, en Norteamerica.
En 1950, Los olvidados causa sensación en el Festival
de Cannes, donde la película obtiene el Premio a la mejor dirección.
La crítica reencuentra en el film al gran autor de la "época
surrealista", y Los olvidados conoce un resonante éxito internacional,
que no llega, empero, a liberar enteramente a Buñuel de la servidumbre
del cine comercial, pero, junto a productos de muy modesta estatura artística,
van surgiendo en su filmografía una serie de obras del máximo
interés, como su adaptación del Robinson Crusoe de Daniel
de Foe (1953), Él (1954), Abismos de pasión (1954) -una
versión cinematográfica de la gran novela de Emily Brontë
Cumbres Borrascosas- Ensayo de un Crimen (La vida criminal de Archibaldo
de la Cruz) (1955), al mismo tiempo que realiza diversas coproducciones
con cinematografías europeas.
En los mejores títulos de la época
mejicana, Luis Buñuel vuelve a ser el formidable rebelde
de la época surrealista, más atemperado en la forma, y con
un fuerte ingrediente de crítica social, como si el punto de partida
fuera una sintesis de los planteamientos de sus tres primeras películas.
Lo que podría llamarse en cierto modo el "proceso de recuperación"
culmina primeramente en Nazarín (1958), film que
obtiene, entre otros, el Gran Premio Internacional del Festival de Cannes
de 1959, y que señala el comienzo de una serie ininterrumpida de
obras maestras cuyos títulos más sobresalientes serán
Viridiana (1961), El ángel exterminador
(1962) y Simón del Desierto (1965).
Una mención especial merece el caso de Viridiana: Luis Buñuel
había regresado anteriormente a España tras su largo exilio,
pero siempre de forma privada, y sin proyectar ningún trabajo cinematográfico;
pero Viridiana, coproducción hispano-mejicana, se rodó enteramente
en España y representó oficialmente a nuestro país
en el Festival de Cannes de 1961, donde obtuvo la Gran Palma de Oro. Inmediatamente,
el film se convierte en el tema de una resonante polémica internacional:
L´Osservatore Romano lo ataca por sacrílego y blasfemo, la
censura española lo prohíbe (su proyección en España
no sería autorizada hasta 1977) pero la película alcanza
un clamoroso éxito mundial. Como consecuencia del escándalo,
Luis Buñuel no volvería a rodar en España hasta 1970,
fecha de la realización de Tristana.
En 1962 y con Le journal d'une femme de chambre (Diario de una
camarera) inicia Buñuel su colaboración con Serge
Silberman, que produciría la mayor parte de sus ulteriores películas.
Se inicia también la "época europea"
(o más bien francesa) de su obra, que desarrolla una amplia meditación
sobre la vida contemporánea, y una crítica de los falsos
valores que la sustentan, y cuyo momento cumbre puede que sea Le
Charme discret de la bourgeoisie (1972), donde vuelven a aparecer
expresamente, reelaborados, nuevamente meditados, los grandes temas de
la época surrealista.
Al igual que Viridiana, Tristana (1970) -que es adaptación
de una novela de B.Perez Galdós (como Nazarín)- merece clasificarse
en un grupo aparte, el de sus "peliculas españolas",
ya que con Tierra sin Pan (Las Hurdes) son las únicas
de toda sus filmografía rodadas en nuestro país y expresan
el pensamiento de Buñuel sobre nuestra realidad histórica,
social, moral, religiosa y cultural. España reconoce finalmente
de un modo oficial su contribución a la cultura española
en el Festival de San Sebastián de 1977, donde se presenta su última
película, Cet obscur Objet du désir (Ese oscuro
objeto del deseo), y se concede al realizador un premio especial
por su magisterio cinematográfico.
La clasificación en diversos apartados de la obra de Buñuel
no tiene más que un valor puramente didáctico, pues en su
conjunto presenta la más rigurosa unidad, desarrollándose
orgánicamente a partir de la época surrealista. Luis Buñuel,
en efecto, permanece fiel a lo largo de toda su vida a los presupuestos
esenciales del surrealismo, cuya finalidad no es la obra de arte, sino
la instauración de una nueva actitud para cambiar al hombre y al
mundo, destruyendo la civilización burguesa cuyos pilares, religión,
familia, poder establecido en todas sus manifestaciones, convenciones
sociales y fuerzas represivas, son objeto de una guerra sin cuartel en
nombre y en defensa de una auténtica moral de la libertad y del
hombre mismo, en tanto que individuo y como ser social.
FILMOGRAFÍA
DE LUIS BUÑUEL
1928: Un chien andalou (Un perro andaluz).
1930: L´Âge d´Or (La Edad de Oro).
1932: Tierra sin pan (Las Hurdes).
1947: Gran Casino.
1949: El gran calavera.
1950: Los olvidados.
1951: Susana (Demonio y Carne); La hija del engaño (Don Quintin
el amargao); Una mujer sin amor (Cuando los hijos nos juzgan).
1952: Subida al cielo; El Bruto.
1953: Las aventuras de Robinson Crusoe; Él; Abismos de pasión.
1954: La ilusión viaja en tranvia; El río y la muerte.
1955: Ensayo de un crimen (La vida criminal de Archivaldo de la
Cruz); Cela s´apelle l´aurore (Esto se llama la aurora).
1956: La mort dans ce jardin (La muerte en este jardin).
1958: Nazarin.
1959: La fièvre monte à El Pao (Los Ambiciosos).
1960: The Young One (La Joven).
1961: Viridiana.
1962: El ángel exterminador.
1963: Le journal d´une femme de chambre (Diario de una camarera).
1965: Simón del desierto.
1966: Belle de jour.
1969: La Voie Lactée (La Vía Láctea).
1970: Tristana.
1972: Le charme discret de la bourgeoisie (El discreto encanto de
la burgesia).
1974: Le fantôme de la liberté (El fantasma de la libertad).
1977: Cet obcur objet du désir (Ese oscuro objeto del deseo).
Arriba |
SURREALISMO
Y BUÑUEL.
Luis
Buñuel permanece fiel a lo largo de toda su vida a los presupuestos
esenciales del surrealismo, cuya finalidad no es la obra de arte,
sino la instauración de una nueva actitud para cambiar al
hombre y al mundo, destruyendo la civilización burguesa cuyos
pilares, religión, familia, poder establecido en todas sus
manifestaciones, convenciones sociales y fuerzas represivas, son
objeto de una guerra sin cuartel en nombre y en defensa de una auténtica
moral de la libertad y del hombre mismo, en tanto que individuo
y como ser social.
Muchos años después de su adhesión al surrealismo
y de haberse separado del Grupo Surrealista de París, el
realizador declararía a Carlos Fuentes que el pensamiento
que le seguía guiando a los setenta y cinco años era
el mismo que lo guiaba a los veintisiete: es una idea de Engels,
según la cual el artista describe las relaciones sociales
auténticas con el objeto de destruir las ideas convencionales
de esas relaciones, poner en crisis el optimismo del mundo burgués
y obligar al público a dudar de la inalterabilidad del orden
establecido. Según el propio Buñuel, el sentido último
de sus películas es decir una y otra vez (por si alguien
tiene amnesia diarreica o conformitis "buena conciencia")
que no vivimos en el mejor de los mundos.
Ese pensamiento se expresa a través de una personalísima
escritura cinematográfica que Carlos Fuentes resume diciendo
que la mirada cinematográfica de Buñuel parte de la
presencia específica de los objetos más banales: Buñuel
utiliza comúnmente planos medios y generales estáticos
que recogen sin comentarios una proliferación desordenada,
amontonada, de objetos. La cámara de Buñuel retrata
una vida que fluye con vulgaridad, sin distinción, aunque
con autonomía. Entonces interviene una técnica propia
y precisa que podría describirse como el florecimiento del
telón de fondo: con una velocidad y tensión súbita
que no posee otro cineasta, el movimiento inesperado de la cámara
primero iguala, enseguida conquista y por último supera el
ritmo paralelo de la realidad. El acercamiento, el travelling o
el corte son "convulsivos", precisamente en función
de la neutralidad ambiente. Y el objeto, el rostro, el pie o el
gesto elegidos entre el abundante y casi inmóvil desorden
adquieren un relieve muy marcado, y se revelan en una conexión
anteriormente impensada con la totalidad en la que, sin detenerse
a celebrar el momento lírico, Buñuel vuelve a sumergirse
enseguida.
Seguramente Buñuel no haya estado muy contento con esta parafernalia
de recordatorios que se cierran con este año del aniversario
de su nacimiento, que lo marmolizan para la posteridad como glorioso
e indiscutible. Seguramente, la cagada de alguna paloma sobre su
lápida le haya caído más simpática.
Arriba
|
|